Planifica tu estudio
Define los límites
Un estudio exegético fiel busca discernir lo que Dios ha dicho en su Palabra. Un intérprete sabio escudriña la Palabra para comprender la intención de sus autores (divino y humano), humilde y cuidadosamente prestando atención a lo que ha sido escrito y negándose a imponer sus propios pensamientos o sentimientos sobre estas Santas Escrituras. Lo hacemos porque creemos lo que la propia Escritura declara acerca de sí misma: es la Palabra de Dios. Por medio de su Espíritu podemos conocer a Dios, comprender su voluntad y contemplar su gloria en Cristo a través de este libro.
Por eso, elegir en oración y con sabiduría el pasaje que estudiarás es uno de los primeros pasos para hacer un arco fiel. El pasaje que eliges debe constituir una unidad de pensamiento para que los límites que establezcas no te hagan perder el contexto necesario ni omitir una parte clave del argumento. Al mismo tiempo, su extensión debe permitirte concentrar tus esfuerzos exegéticos en comprender el significado que Dios quiso comunicar en estos versículos.
En la práctica, te recomendamos elegir aproximadamente entre uno y cuatro capítulos que puedas dividir en diez unidades más pequeñas para el estudio exegético. Otra opción es escoger una serie de pasajes separados pero relacionados, como Los cánticos del Siervo en Isaías o varios salmos de lamento. Podemos ofrecer retroalimentación detallada cada semana sobre pasajes de hasta 15 versículos.